domingo, 7 de marzo de 2010

Domingo

Al bajar del tren, toda la angustia de la calle Conde se deposito en mi pecho, cada paso era una eternidad. Lo quieto, mi respiracion. lo que cuesta caminar
La atmosfera nocturna y nihilista se apodero de un domingo soleado a las cinco de la tarde. Todo arena, y nada mas que arena, de noche a las cinco de la tarde, tres esferas, mis pupilas, enormes, la luna, el desierto, los vientos y todas las mareas.
Ya me sente en el sillon floreado de las costumbres. A mi frente, en el banquillo de los acusados estaba Don Cornelio, desnudo, con la cabeza tapada y sosteniendo un cartel. Dijo algo asi como, -"La metafora era incomprensible, casi inexistente: Los cantos (extremadamente agudos e irrepoducibles) se acercan a redimir, a recomponer. Ya es demasiado tarde para arrepentirnos, ojala esto sirva para poder demostar mi arrepentimiento. Ya es demasiado tarde. " Me quede profundamente dormido luego de su declaricion, al despertar, Don Cornelio parecia haber sido retirado , seguia caminando por la calle conde y no habia quedado nada en el pasado, solo el anterior cartel, que decia, "El tiempo es una sensacion externa y como tal un objeto"

jueves, 4 de marzo de 2010

Noctambulo amor

Mirabamos el ventilador, aferrado al techo, girando como unico testigo de nuestros corazones.
La vehemencia de unos perros que no saben a donde van.
Caminamos dormidos hasta la puerta de entrada. Caminamos tomados de la mano.
Un bandoneon metafisico que suena desde el interior nos da la pauta: Me doy vuelta y le suelto la mano. La miro a los ojos y le doy un beso. Uno de esos besos largos, de ojos cerrados, mientras los perros lloran sus aullidos desde las terrazas de Buenos Aires, de San Telmo.
Alumbrandolo todo, la luna moja los adoquines que corren como un rio por la calle Balcarce, hasta llegar a algun lugar desde donde puede verse la monstruosa arquitectura de la facultad de ingenieria.
Los bares invitan a pasar. El abstracto estructuralismo de su mirada, de su inhibida y susceptible mirada. Ella es la mujer que amo o que amaba. Si el reloj de arena se detiene, esto es lo mismo: amar o haber amado. La ochava del miedo no estaba lejos, "a la vuelta de la esquina nomas" dijo mientras reia de nervios.
Si no fuese por el ventilador, el calor seria insoportable. Algun dia tiene que dejar de funcionar. Quizas ese dia sea hoy...
Ya no se escuchan los perros ni su querella de aullidos y ladridos.

sábado, 6 de febrero de 2010

nota nº1

Una vez a Francisca por no devolver una pelicula por mucho tiempo, le hicieron limpiar las estanterias del video club.
Creo que por dos horas,luego le perdonaron la deuda millonaria.
En esa epoca ella vivia a la vuelta del video club ese, creo que quedaba en la calle Aycucho entre Valentin Vergara y San Martin, ella vivia sobre Vergara, que en esa altura a una cuadra mas choca con la estacion del tren. En la otra esquina , sobre San Martin, tiene entrada un bar donde uno puede pedir una cerveza desde la ventana, tomarsela en ella toda y esperar que pase una lluvia veraniega o pensar en la pelicula que va a alquilar luego.
Nose si seguira murmurando tangos que no se sabe o sera doctora, o si siguira alquilando peliculas, creo que vive por Chacarita ahora, pero en realidad nose. A veces paso por el video club, el dueño es el mismo, Francisca es una tonta.
siempre lo fue.
"las Ballenas blancas iluminan mi camino"

martes, 22 de diciembre de 2009

tres mañanas

Podríamos escuchar el sonido del Ben Webster hasta el hartazgo, o bien leer el diario o desayunar todo el dia, siempre seria algo asi como Lunes, tomáramos mate con salamin o miráramos el jardin Botanico desde el balcon, discutiriamos las noticias e imaginariamos el panico en la Avenida Santa fe por la escandolosa huida de un león del Jardín Zoológico Municipal. Julio Cortazar murió el día anterior a este que paso, el humo se nos pega en la cara de no saber fumar, las noticias del frente son imprecisas aunque es sabido que los monos metafísicos arrasaron con las tropas de Don Cornelio sobre la llanura del río Carabajal, tras la frontera norte del Colegiales antiguo.
Dejaron de llegar los panfletos, los diarios y las encomiendas, las muchachas ya no sonríen a la silbatina desde el balcón, existe cierta manera de describir los hechos que no es la adecuada pero es la que nos abunda, yo ya no se que cantarte. El ambiente nos bebió.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Macedonia

El rey Alejandro llevaba sus tropas hacia lo desconocido, hacia lo incierto. Sus ojos reflejaban infinitas luces. Sus ojos no parpadeaban. El Nilo debia estar cerca, y con el, la vuelta a Macedonia, a casa. Colegiales es algo asi como una Macedonia moderna, sin Alejandros, pero con ese sentimiento de lo propio, del barrio, de casa.
Camino desde Virrey Aviles hasta Federico Lacroze. Camino y es como si caminara hacia Asia, adentrandome en el Hindu Kush. No soy un Alejandro moderno ni mucho menos, pero las calles de Colegiales disparan luces y brillos que nunca dejan de asombrarme. Cruzo Zabala, cruzo Palpa. Me detengo frente al sanatorio Colegiales, me frena su estructura de hormigon, como si fuese un pequeño Kūh-e Fūlādī de 5135 metros de hielo y montaña. No hay tropas que me reprochen o me exijan una vuelta a casa, soy yo solo. Soy un simple caminante, un caminante de las calles del moderno Colegiales. He soñado tantas cosas, tantos Nilos navegables, tantas ballenas blancas, tantas mujeres y tan pocos desengaños. No soy ni un romantico ni mucho menos un soñador, soy un simple caminante que dobla en Federico Lacroze y busca un kiosco como el de Osvaldo para poder comprar cigarrillos sueltos. No hace falta un Aristotélico tutor para poder comprar cigarrillos sueltos.
Camino unos cuantos minutos y llego a aquella promesa, a aquel lugar que Alejandro tantas veces soñara, aquel lugar del que Aristóteles le hablara como el "fin del mundo": El Gran Mar Exterior. Apoyo un pie y abro los ojos. El túnel del subte de la estación Federico Lacroze que acabo de pasar, tiene el mismo olor que la entrada del cementerio de la Chacarita. Camino por los largos pasillos del cementerio, y en uno de los panteones me detengo, sorprendido, una placa de bronce me llama la atención. Me acerco y lee la borrosa inscripción: "Alejandro III de Macedonia, más conocido como Alejandro Magno..." Prendo un cigarrillo y sonrío. Ya no hay dudas, Colegiales es la Macedonia moderna.

lunes, 16 de noviembre de 2009

pequeña redundancia

- mas bien siempre parezco sentado en la misma esquina, creo caminar por horas hasta el agotamiento y en el momento en que mi pies ya no soportan mi cuerpo siempre me encuentro sentado en el cordón de la misma ochava.
Al pronunciar estas palabras creí estar hablando como una ballena, y pensé que un mono rápidamente podría detectarme, pero no hice caso, seguí hablando mientras un desconocido me escuchaba atentamente.
- ese es el reposo, arribar, respiro, me veo las manos, corre agua por el cordón hacia la bocacalle, a veces llueve, miro el cielo, abro la boca, siempre la misma esquina!!
como un tatuaje, siempre, irremediablemente todas las veces...
Hice silencio, el desconocido me miraba hondo a las ojos, los segundos se hacían días, húmedos y cálidos , como los que preceden a las tormentas del anochecer, sus ojos comenzaron a llover intensamente, llovieron hasta el amanecer y mas tarde se convirtieron en cielo.


miércoles, 23 de septiembre de 2009

70%

Como si de una profecia se hubiera tratado. Leia y releia las cartas, y entre ellas le llamaba la atencion una frase, una frase profetica... "la pampa azul y sus gigantes grillos monosilábicos, extensos territorios de nada. Solo un galeón podría atravesarla verdaderamente, solo un galeón..."

Desde un barco, en un cuaderno, para ser mas precisos, le escribo: Esta carta que nunca le llegara, Francisco. Quizas usted viaja ahora sobre un barco tambien.
Las calles estan inundadas y han perdido su nombre. El mundo esta inundado... o siempre lo estuvo. Recorremos leguas de esa "pampa" azul, en donde tiempo atras hubieramos visto pastar a algun animal corriente y no las barbas impalpables de las ballenas comiendo cril, o en el Larousse ilustrado: Crustáceos pequeños (eufásidos) que sirve de alimento a las ballenas... ballenas... unicamente tiempo de esbozar una sonrisa, o una mueca de alegria.
La cruz del sur nos guia en las heladas noches patagonicas, esquivando picos nevados que apenas asoman del agua. Durante el dia vamos a la deriva, escuchamos vinilos en el viejo toca discos que el primer maestre rescatara de aquel otro barco de carga. Fumamos y tomamos oporto en cubierta, disfrutando del sol, y mirando el azul mundo, fundido entre agua interminable y cielo. Eso es el mundo entero: agua y cielo, una azul pampa interminable, una pampa de desconcierto y paz. Ballenas que cantan de noche y la pesca del dia: camarones, sardinas o pulpo, tinta de pulpo sobre este Rivadavia azul rallado, tapa dura...